Y tu me preguntas que es micromachismo? Micromachismo eres tu...
Y TU ME PREGUNTAS QUE ES
MICROMACHISMO? MICROMACHISMO ERES, TU.
Cuando hablé a mis amigos y amigas de escribir sobre micromachismo, a algunos les sonó a los "micromachines" con los que jugaban nuestros queridos hijitos, a otros, a una suerte de machos pequeñajos, micro-machitos, pero no, tampoco es eso, mi-cro-ma-chis-mos. Ahora os lo explico:
Micromachismo, es, son todas esas pequeñas
actitudes, frases que nos rodean, nos envuelven y tenemos asimiladas, nosotras
las primeras, como naturales.
Quién no ha escuchado alguna vez, en boca de
un macho, la frase: “Yo ayudo mucho en
casa”, bien, según la RAE, esta es la definición de “Ayudar”:
1. Prestar cooperación.
2. Auxiliar, socorrer.
3. Hacer un esfuerzo, poner los medios para el logro de algo.
4. Valerse de la cooperación o ayuda de alguien.
Ahora voy a desglosar esta definición, de
nuestra Academia de la Lengua, pero, como dijo Jack el Destripador, vayamos por
partes:
Punto
uno: Prestar
cooperación.
Qué es eso en realidad? Cooperar ya lleva
implícita la “buena voluntad” de quien coopera y la buena voluntad es, digamos, un favor.
Si mi pareja me está haciendo un favor, con
toda la buena voluntad del mundo, lo que queda claro es que la responsabilidad
es mía, tengo una pareja tan guay, que me “presta cooperación”, suena raro,
pero todas sabemos lo que está diciendo. Ahí lo tenéis, eso es Micromachismo.
No se ve, no se nota, iba a decir “no
traspasa”, pero sí, sí que traspasa y ahí está. Acaso no ensuciamos todo/as? No
comemos todo/as? No hay que ir a comprar para todo/as?
En qué momento de mi vida he decidido yo
libremente, que me hacía cargo de eso? Nunca, vamos. Lo tengo claro que nunca.
Punto
dos: Auxiliar, socorrer.
Sí no me hubiese tocado la responsabilidad de
la casa, la comida, la compra, los niños, los mayores, etc, etc, etc… A mí no
habría que socorrerme más que cuando me rompa una uña y por supuesto no lo iba
a hacer mi pareja, sino mi amiga Mari, que hace unas uñas de gel una cosa
triunfal.
Punto tres: Hacer un esfuerzo, poner los medios para el logro de algo.
Este punto sí que es bueno, resulta que el
esfuerzo lo hace quien te “ayuda”. O sea él.
Y hace el esfuerzo, porque te pone los medios:
“Le he comprado a mi mujer la termomax para que tenga más tiempo…”
“Te he comprado una aspiradora, que las vende
mi amigo Manolo, que son la hos…” o sea, espera, espera… que el favor, se lo
estás haciendo a tu amigo Manolo, que además, menos mal que has estado tu ahí,
al quite, porque vende unas aspiradoras que son la hos… y yo solita no lo
habría conseguido, claro…
Pero tío que “el favor” para mí sería que
cojas la aspiradora de la hos…que te ha vendido tu amigo Manolo y dejases,
DE-JA-SES, no ME-DE-JA-SES la alfombra
como una patena. Mas MICROMACHISMO.
Punto cuatro: Valerse de la cooperación o ayuda de alguien.
Hale, ahí lo tenéis, que es que encima me
valgo, nos valemos de la cooperación, es decir abusamos de su buena voluntad,
de alguien, que ya a estas alturas, habréis reconocido quien es ese “alguien”
´sí ese, ese!!
El amigo de Manolo, el de la aspiradora de la
hos…, que además es mi pareja. Es que tengo un papo, mira que valerme de él y
abusar de su buena fe, con lo que me coopera….
O sea, a ver si logramos entender el concepto
de micromachismo, recapitulemos:
Todo esto que os voy a contar a continuación,
son parte, solo parte, de lo cotidiano en nuestra sociedad, en nuestras vidas y
lo tenemos interiorizado, asumido como algo natural, y algunas, solo algunas, intentamos
nadar contra corriente y enseñar a nuestros cachorretes, que todo esto debe
desaparecer de nuestra sociedad, que el criar a un hijo es un privilegio al que
han estado renunciando o se han visto obligados a hacerlo, que cocinar, si es por gusto es una gozada,
sino es algo que termina por “ada” pero empieza por “pu” y no puede cargarse
solo sobre uno o una, que la idea de la pareja es complementar, no depender, ni
yo de ti ni tú de mí.
Así que, lo que viene a decir la RAE sobre la
“ayuda” del principio es:
Yo, mujer,
porque sí, porque yo lo valgo, me hago cargo del trabajo que conlleva una casa,
con todo lo enumerado anteriormente y más, además trabajo fuera de casa, ganando de media un 20% menos que un tío por
el mismo trabajo. Pero eso sí, tengo a
mi lado a un ser angelical que me “auxilia y coopera” (salvo si me rompo una
uña) con lo cual, tengo que estar,
encima, agradecida de que de vez en cuando quite la mesa.
Además, mi pareja, según el punto tres, me proporciona las
herramientas (la aspiradora de la hos… la batiplus, la termomax) para que yo lleve a cabo lo más cómodamente
posible, todas esas tareas que me han tocado en suerte sin comprar papeletas ni
ná, y el zampe como un marajá y a sus horas, que eso no lo dice, pero también.
Y ya el acabose, es lo de “valerse de
alguien”. Mira…mira… que es que me caliento, que me valgo yo de este pedazo de
cenutrio, que compra una mierda de aspiradora que vale una pasta a su amigo
Manolo, que termina de comer y se tumba como una morsa en el sofá y los
domingos lava el coche y bebe cerveza?
Y cuando le hablo de una charla sobre
“Micromachismo” cree que es un macho pequeño. Y tú me preguntas que es
micromachismo?
Micromachismo eres tú!!
Nota: Los personajes de esta entrada de mi blog son de ficción (Manolo, el cenutrio, etc) cualquier parecido con "mi realidad" es pura coincidencia.
Comentarios
Publicar un comentario