MATERNIDAD  III


Esta semana he estado estudiando y no me ha dado tiempo a escribir, así que ahora que tengo un ratito y después de mi mini-cena de dieta, voy a distraer al estómago a base de teclear.

Después del inciso para la petición que tuve sobre el parto, retomo el serial sobre la maternidad. Estos primeros meses son una prueba de fuego, para darte cuenta de sí tu churri ha asumido la paternidad, tal y como tú asumes la maternidad. Niñas, la pura verdad es que casi siempre la respuestas es NO.

Tú no tienes mas huevos que asumirlo: a ver una “toma” cada tres horas, el pañal que te suele tocar a ti, por que “Joder, cari es que a mí me da asco” los gases “es que tu lo haces mejor que contigo se calla y conmigo no, cari”  los paseos “¿ahora? si es que televisan el Rayo, cari”  el dormir “Levántate tú anda, que estas de baja maternal, cari” (cuando se coja  sus quince días no te creas que por la noche se va a levantar él, cari). Así que mucho “cari” por aquí y mucho “cari” por allá, pero te j****.  Y ese tío guay que era tu churri empieza a mostrar la cara oculta de su luna y queda con los amigos por que ser padre le estresa mazo, te hace ir el domingo a comer a casa de su madre, por que tiene que ver al niño y a apalancarse en el sofá cuando volvéis y a ver la tele con una cerveza en la mano por que al día siguiente “curra” mientras te pide que le planches una camisa que es que no tiene nada para ponerse y a protestar por que se tiene que hacer el una tortilla francesa, en fin que el tuyo, que no era como los demás, “que no que el mío no”, resulta que sí maja, que el tuyo…también.

Y tu mientras tanto hecha unos zorros, con las tetas como melones o esmirriadas, que tenemos las dos modalidades, foca por que no te terminas de quitar los kilos y no puedes hacer dieta por que le estas dando el pecho “y es perjudicial para el niño que no tengas nutrientes” según sus abuelas y tienes dos dedos de raíces por que “es que como te vas a ir a la peluquería, cari ¿y si llora? Y las bolsas de los ojos como Jiménez del Oso (sí alguna no lo conocéis inmediatamente al Google), que mas que bolsas parecen carritos de la compra y de sexo, ni hablamos…

Luego viene el capítulo de vacunas, revisiones y esas cosas, que seguramente te las vas a chupar tú sola por que churri, “curra”. También tienes que contar con que el niño se ponga malito de vez en cuando y ahí se te viene el mundo encima, le ves con fiebre y te tiemblan las piernas y lo ves adormilado con los ojitos rojos y piensas como no sé que rey (luego lo miro en Google) que pedía un caballo para huir de una batalla, el muy  cobardón : “¡Una buena rabieta, mi reino por una buena rabieta!” y añoras los llantos,  y los pataleos (ya lo he mirado en Google, Ricardo III). Así que te vas al médico hecha un flan y naaaaa,  que eso no es nada, un virus…mucho liquido y “Apiretal” cada 8 horas y si no le baja la fiebre cada 6 y sí le sube enseguida combinas cada cuatro horas el “Apiretal” y el “Dalsy” y sí ves que la tiene muy alta, le metes en la bañera con agua a 36º para que le baje poco a poco y si ... Pero coño, como que no es nada si cabe la posibilidad de que no le baje la fiebre, de que le suba enseguida, de que la tenga muy alta, a ver ¿es o no es? Por que sí no es le tendría que bajar chutando, no? Por que tú has leído en el “Ser Padres” que sí no le baja la fiebre le pueden dar convulsiones y que sí le dan convulsiones le puede…que conozco madres que en cuanto el bebé tenía fiebre ellas tenían décimas, así tal cual y a todo esto,  el padre de la criatura roncando a pierna suelta, la lectura positiva sería que como confía tanto en ti, pues está tranquilo y por eso se duerme,  así que igual hasta tienes que estarle agradecida, la otra lectura es que sencillamente  está tranquilo pues por que sí y que por eso se duerme, con un par. Tu mientras tanto, te has ido a la farmacia, te has comprado el “Dalsy”, el “Apiretal”, el termómetro de mercurio (ya no, que no  lo venden,  pero yo me compré cuatro que estaban de oferta por que los iban a quitar) el termómetro digital de pitido, el de oreja y una tira como las de los calendarios de repuestos de neumáticos que te marca la temperatura, en verde sí la cosa va bien y en rojo si está chungo. Y te vas a casa mas cargada que un sherpa para ir al K2. Te dispones a pasar la noche en blanco, para tener los 38º a raya y le das a tu bebé el “Apiretal” y al minuto de dárselo va, el muy hijo de su madre y vomita. A ver ahora que haces ¿se lo vuelves a dar? ¿Y si le baja tanto la fiebre que se me queda tieso de frío? ¿Y si no se lo das y pasa de 38 por que no le ha dado tiempo a hacer efecto? Madre mía…..madre mía…..¡¡¡ . Y rezas o pones unos inciensos a Visnú o te cuelgas con el “Ooohhhmmmm” que eso ya depende de tus creencias, pero ayuda, del mas acá o del más allá, la necesitas.

Pero tranquilas, no pasa nada. Normalmente a los dos días el bebé  está hecho una flor, con sus mofletitos, sus risitas y dando el tostoncito otra vez. Pero tu tienes que culpar a alguien por tanta  penuria, que la  has pasado sin mas compañía que la tuya propia, osease en soledad y a quien mejor que al tipo este que te  ha hecho al hijo?

Eseee, eseee que se ha pasado tan pichi la enfermedad de vuestro vástago durmiendo “alapatalallana” y que ahora que ha pasado todo te dice, encima, que es que eres una histérica y se lo cuenta a su madre, que como es la suya pues le va a dar la razón y encima va de sobrada por que lo de la maternidad “ya lo ha dao” y que te mira con cara condescendiente pero se le ve en la mirada que piensa: “te lo dije hijo, si es que es medio boba” que las mujeres entendemos mucho de mensajes subliminales y cosas de esas, que tu sabes perfectamente que cuando alguna lagarta te dice: “Mira bonita” tú tienes que entender que te está diciendo:“Mira japuta”.

Y ahí empiezas a pensar si no te habrás equivocado, que muy majo, muy majo, hasta que se ha tenido que mojar y está seco y que estás gorda por su culpa y que cuando pasa algo con el niño la que faltas a la oficina eres tú y que sí te quedas sin trabajo por faltar es por su culpa y que no duermes por que el se pide primer para irse a la cama y que sí el Rayo baja a segunda, es por que él se ha hecho socio y es gafe…

Y ya verás como cuando  con el tiempo todo esto se va difuminando y que cuando el bebé ya empiece a andar, pero bien andao, por que al principio los” riñones al jerez” por pasarte  todo el día como el “pozí”  para sujetar a la criatura también van a ser los tuyos, volverás a descubrir que sí, que es majo, que es que los tíos son así y que le quieres…hasta que te haga otro.


P.S 
Si me permitís, se lo dedico a una amiga de mi hermana, a su pareja y a su bebé recién nacido. No me hagáis ni caso, que esto es para echarnos unas risas. Enhorabuena¡¡

Comentarios

  1. para echarnos unas risas??????? yaya.... tienes mas razón que una santa, sea de la religión que sea jajaajajajaja

    ResponderEliminar
  2. Real como la vida misma! Pero hay que verlo con humor (sinó es peor )

    ResponderEliminar
  3. Pues ya me diréis, si nos ponemos serias, pueden salir por mi boca , por que el tema lo merece, sapos y culebras y estaré, excomulgada, sin alcanzar el nirvana (el de Kurt Cobain no, eh?) y sin mas opción que re-encarnarme en cucaracha con el ascazo que me dan.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

DE LA MUERTE Y ESAS COSAS

Me propongo firmemente...